Las
grandes piezas de orfebrería (especialmente los tronos, aunque también
candelabros, etc) pueden ser susceptibles de reformas. Bien porque sea necesario
modificar sus dimensiones (más portadores, hombres de trono o costaleros),
bien porque se decida enriquecerlos, etc. Ante cualquier expectativa que se
pueda plantear, nuestra intención es y será la de estimular a
nuestros clientes a conservar y reformar las piezas que realmente valgan la
pena, desde el punto de vista de la conservación del patrimonio artístico.